Fuente: Centro de Medios
En rueda de prensa celebrada esta mañana en el Centro Cultural Lucero, el fotógrafo de Diagonal Eduardo León ha denunciado el ataque a la libertad de expresión que constituye su reciente detención y la consiguiente estancia de 48 horas en comisaría, amén del secuestro de todo su equipo, que aún no ha recuperado. La comparecencia ante los medios ha tenido lugar coincidiendo con la presentación de la exposición “Fronteras Invisibles”, que recoge trabajos de León y de otros dos fotógrafos de Diagonal (Olmo Calvo y David Fernández), realizados en los últimos años con el objeto de “hacer visibles a las personas a las que la policía obliga a identificarse únicamente por su condición de migrantes”.
El pasado domingo 19 de septiembre, Eduardo, conocido por este trabajo de documentación de los controles discriminatorios realizados por los cuerpos policiales, recibía una llamada avisándole de una carga policial contra un grupo de ciudadanos ecuatorianos que se encontraban almorzando en la madrileña Casa de Campo. El fotógrafo se acercó al lugar de los hechos para realizar su trabajo, encontrando la situación ya en calma. León se identificó ante los agentes, quienes, tras reconocerle de actuaciones anteriores, le incautaron su equipo fotográfico y le agredieron, según testimonio de otra periodista allí presente, también víctima de malos tratos. Tras ser detenido, el fotógrafo pasó las siguientes 48 horas en comisaría junto con otras tres personas, todas ellas ecuatorianas. Por fin, el martes por la tarde recuperaba su libertad acusado por la policía de “atentado a la autoridad” y “amenazas”, aunque la magistrada del juzgado de instrucción número 17 de Plaza de Castilla ha reducido los cargos al de “resistencia a la autoridad”.
“Es la tercera vez que me detienen por desarrollar mi labor profesional, aunque yo entiendo que éste no es un ataque contra Edu León, contra mí como particular, sino contra la sociedad, a la que se le impide de nuevo una constatación veraz de la información”, explica León. Además del equipo incautado en esta ocasión, León continúa a la espera de que le devuelvan la cámara confiscada tras su anterior arresto el pasado 24 de julio.
La redacción de Diagonal, ante todo lo sucedido, insiste en la necesidad de que las libertades de prensa y de expresión sean algo más que palabras en nuestra sociedad, como requisito indispensable para “poder realizar nuestro trabajo”. Al mismo tiempo, recuerdan, es igual de importante que exista “un respeto para las comunidades de inmigrantes que viven en nuestro país. Llama la atención que ahora, que tanto se habla de integración, estemos asistiendo a claros ejemplos, cada vez más frecuentes, de la discriminación más brutal”.
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