[Fotos] Mani “Contra el Fascimo y Toda Autoridad, Recuperemos las calles”

Comunicado repartido durante la manifestación, y leido al final de la misma:

¿Por qué el 20-N?¿Por qué salir un año más a la calle
en el aniversario de la muerte de Franco?

En primer lugar por una cuestión de memoria, de recuperar y defender
nuestra memoria anticapitalista, de homenajear y recordar a tod@s
aquell@s que lucharon contra el fascismo y el capital. Pero lejos de la
recuperación simbólica que desde ciertos ámbitos de la izquierda se está
haciendo de las personas que lucharon contra el capitalismo, nosotr@s
reivindicamos esa práctica y esa teoría que muchos revolucionari@s
llevaron a cabo y de la que nos sentimos hereder@s.

La dictadura fascista fue un régimen de opresión que coartaba las
libertades individuales, explotando y sometiendo a toda la población,
pero no debemos olvidar que este tipo de regímenes, como pasó en
Alemania o Italia, no fueron más que formas que adoptó el capitalismo en
épocas concretas en las que sus intereses se vieron amenazados, y los
medios democráticos de control y de represión no fueron suficientes. La
dictadura se acabó, pero no por ello la represión y la explotación que
bajo otra etiqueta, otros valores y con otras formas (democracia),
siguen perpetuando la explotación y opresión de las personas,
especialmente contra tod@s l@s que se atreven a mostrar su oposición al
capitalismo y que tienen la dignidad de no arrodillarse ante nadie. La
democracia esconde una dictadura económica que mercantiliza las
relaciones humanas, que convierte a las personas en fuerza de trabajo, y
que establece un sistema basado en el beneficio económico a costa de la
explotación humana, no humana y de la propia naturaleza. Olvidar que, a
pesar de sus diferencias, democracia y fascismo son las dos caras de la
moneda capitalista sería cometer un error terrible.

Pero el 20-N no es sólo un ejercicio de memoria, una vuelta al pasado.
Tiene su sentido en el presente. Día a día salimos del metro y nos
encontramos a gente contra la pared, acosad@s, y en muchos casos
detenid@s, simplemente por el color de su piel, o sus rasgos faciales,
bajo el amparo de sus leyes y el beneplácito, e incluso el aliento, de
partidos políticos y medios de comunicación que fomentan el racismo con
sus noticias y tertulias. Racismo que cala en una población cada vez más
descontenta con su situación vital, creada por el sistema económico
imperante, pero que no acaba de ver realmente cuáles son sus intereses
comunes y cuáles sus verdader@s enemig@s. Partidos políticos y medios de
comunicación que no difieren en formas y actuación de las directrices de
la extrema derecha, señalando a los sectores más indefensos de la
población como los responsables de las miserias que el propio
capitalismo provoca.

Una ultraderecha maquillada de demócrata y de defensora de la clase
obrera que lanza mensajes xenófobos y nacionalistas que tratan de
enfrentarnos entre nosotr@s. Un ejemplo claro es el auge que están
teniendo los partidos de ultraderecha en Europa, que poco a poco van
aumentando sus cuotas de “poder”, gracias a lo cual van consolidando un
fascismo callejero mucho más radicalizado en discurso y formas que
actúan, muchas veces, bajo el amparo de la autoridad. Lejos de
lamentarnos y amedrentarnos, tenemos que actuar y hacerles frente en las
calles, autoorganizándonos, sin dejar que esta calaña pueda crecer en
nuestros barrios o ciudades, ya que cuanto más crezcan ell@s más
problemas tendríamos nosotr@s y al final su victoria supondrá nuestro
aniquilamiento. Así de fácil.

Nuestra propuesta frente a esta forma de vida impuesta por las
relaciones capitalistas es la autoorganización, el antiautoritarismo y
la acción directa, es decir que seamos nosotr@s l@s que de forma directa
y sin intermediari@s hagamos frente a esta situación organizándonos
asambleariamente, sin estructuras jerárquicas ni líderes que nos digan
lo que tenemos que hacer o cuáles son nuestros problemas. Siendo cada
un@ el/la que, tomando conciencia, actué junto con el resto de l@s
afectad@s para intentar modificar nuestra cotidianidad y acabar con la
mercantilización de la vida. Por todo esto no podemos ni queremos
funcionar con partidos o sindicatos amarillos, ni pedirle al gobierno de
turno que ilegalice a éste o a aquel partido.

Para ello es necesario no sólo pensar que con un acto como éste ya está
todo hecho, sino que la lucha es cada día, en nuestros barrios, en los
trabajos, centros de estudio, etc. Se han perdido los espacios de
encuentro entre la gente, que poco a poco deberíamos recuperar, así como
la posibilidad de actuar en la calle. La democracia ha generado todo un
sistema que permite al “ciudadan@” (una etiqueta con la que el sistema
trata de ponernos a tod@s al mismo nivel: explotad@s y explotadores/as,
opresores/as y oprimid@s) actuar dentro de unos cauces establecidos y ha
convertido las urnas en la única forma de expresión que nos queda. A su
vez, el capitalismo ha hecho de la calle un espacio limitado al tránsito
de mercancías, entre ellas nosotr@s, y a la admiración compulsiva de
escaparates.

Es necesario que recuperemos la calle como lugar de encuentro con
nuestros iguales y de enfrentamiento con el capital y el estado. Por
ello, el domingo 21 de noviembre, saldremos a manifestarnos y hacer
presente nuestra oposición al Estado y cualquier forma de opresión.

Asamblea Madrid contra el fascismo

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